Descubriendo la ciudad amurallada de Elvas en Portugal


PUENTE DEL PILAR EN ELVAS - PORTUGAL


Este año el puente del Pilar fue puente para todos. El día de la Hispanidad fue viernes y teníamos unos pocos días para disfrutar y poder salir algo más lejos.

No sabíamos muy bien como ni donde, pero todos necesitábamos escapar... Y, sin proponérnoslo, apareció un alojamiento muy razonable y con buena pinta en un lugar llamado Elvas a pocos kilómetros de Badajoz, pero en nuestro país hermano, Portugal.

Nos la jugamos y nos pusimos en marcha hacia allí!!!!

Lo primero que haces en estos casos... Es buscar información de qué se puede hacer por nuestro destino y claro, topas con que una ciudad apenas conocida en nuestro entorno (quizá para algunos de vosotros sí que lo resulte, pero la verdad es que yo jamás había escuchado hablar de ella) sea Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Como en otras ocasiones no voy a entrar a valorar cada monumento, visita o actividad que puedes hacer por allí. Lo que sí que voy a contarte es qué hicimos y qué nos resultó bien. Y, como siempre, viajando con nuestras peques.

Para empezar, se trata de un viaje cómodo. Dependiendo desde donde llegues el viaje es por carretera bastante buena hasta Badajoz. Y allí, continúas unos 10 km dentro de Portugal y llegas a Elvas.

Nosotros decidimos alojarnos en la Quinta Vale de Marmelos, que está situada a las afueras de la ciudad. Se trata de una granja en medio del campo. Si buscas lujo, este no es tu sitio. Pero si buscas tranquilidad, comodidad y un entorno natural... Entones, puede serlo. Y a un precio muy razonable. Nosotros nos alojamos en su apartamento Limoeiro y, aunque muy chiquito, fue muy acogedor, con mucho terreno para disfrutar e incluso hacer deporte. La piscina estaba aún abierta y, como nadie más parecía atreverse a usarla, es como si nos la hubiesen reservado para nosotros.


DÍA 1

Pero vamos al lío. Elvas es una ciudad amurallada preciosa. Dos fuertes la protegen desde su exterior y un castillo desde el interior. Todo en un ambiente medieval que te sorprende a cada paso.

Mi recomendación es ir al Castillo y tratar de aparcar allí. Nosotros lo conseguimos sin problemas. Había mucho turismo español (es lo que tiene que sea fiesta en España y no en Portugal), pero no excesivo. Tampoco sé si esto es lo habitual o no, pero... En nuestro caso fue sencillo encontrar aparcamiento en la calle y es gratuito. 

Cerca del Castillo está, además, la Oficina de Turismo y allí te pueden orientar, facilitar información y mapas de Elvas y de sus fuertes.

No recuerdo el precio de la entrada al castillo, pero me parece que eran 2€ para los adultos, 1€ para estudiantes y niños hasta 12 años gratis. No estoy seguro, pero algo de este estilo.

El castillo no tiene mucho que ver más que la propia muralla y las vistas desde la Torre. Aún así, con las peques, una horita y algo para visitar todo sí que echas. Al menos nosotros, que la temperatura era ideal y disfrutamos de cada detalle. Si hace fresco o mucho calor, me imagino que lo puedes hacer en poco más de media hora.

En el patio del Castillo. La entrada hasta aquí es gratuita y subiendo esas escaleras es donde está la recepción y donde se compran las entradas.



Desde el Castillo se pueden observar los dos fuertes que flanquean la ciudad. El de Nuestra Señora de Gracia es el más grande y que durante mucho tiempo fue utilizado como prisión.





También hay una razonable vista de la ciudad.



Y el fuerte de Santa Luzia. Más chiquito y con una orientación más militar.



Y para finalizar la vista de la Torre del Castillo. Ya os digo que no mucho que ver, pero por lo económico de la visita, sí merece la pena.

Tras ello, dimos una vuelta por la ciudad.


Tratamos de llegar al Mercado de Casa das Barcas, pero nos lo encontramos cerrado. Así que tuvimos que volver al día siguiente.


Las calles son muy estrechitas y hay que tener cuidado con Google Maps o, al circular con el coche, te puedes meter en un lío.


Los coches suelen venir muy respetuosos con el peatón. La verdad es que no hay mucho sitio en el que esconderse, pero creo que los conductores están acostumbrados y lo llevan bien.



Multitud de iglesias y conventos... Esta es la de los Jesuitas. Hay muchas más, pero para eso ya hay Webs más especializadas.

Nos fuimos a comer. Nos habían recomendado unos cuantos sitios, pero finalmente al ver que se echaba la hora y no había mucho donde elegir porque todo se iba llenando, nos pareció bien un restaurante que se llamaba Girassol. Fue correcto y por un precio razonable. 

Por la tarde, como os digo, nos fuimos a disfrutar de la piscina y a correr un poco por nuestra Quinta.


DÍA 2

Al día siguiente, nos dirigimos directos al Fuerte de Santa Luzia. Nos levantamos sin prisa y desayunamos con menos prisa aún y nos pusimos en camino hacia el Fuerte.

El Fuerte no es muy grande. El precio volvía a ser razonable y con descuentos para estudiantes. Los niños, gratis.


Merece la pena. Es un fuerte tal y como lo imaginamos. Tiene, además, un museo armamentístico interesante y las vistas de la ciudad desde allí, también lo son.


Se visita la torre, que es donde está la vivienda del gobernador y las distintas estancias y murallas.


También se visita un trozo de las galerías que unen el fuerte, de manera subterránea, con la ciudad.



Tras la visita al fuerte, nos fuimos al Mercado "Casa das Barcas". Lo encontramos cerrando, pero nos dio tiempo a comprar unos tomates estupendos.



Ese día nos fuimos a comer pronto a casa para aprovechar la piscina. Y por la tarde, intentamos visitar el fuerte de Nuestra Señora de Gracia. Como lo encontramos cerrado, nos dimos una vuelta por la ciudad.


Visitamos la Catedral y la plaza principal de Elvas.



 El interior de la catedral es otra de las visitas obligadas.



Una vista del acueducto desde la muralla.


 Y nos dimos una vuelta por sus calles...


Un café, unos pastelitos de nata y de vuelta a disfrutar de nuestra finca!


DÍA 3


Era nuestro último día y tras un buen desayuno nos fuimos hacia el fuerte de Nuestra Señora de Gracia. Mucho más grande e imponente que el de Santa Luzia. Sirvió de prisión. Mucho más restaurado también, pero una bonita visita.


Muchas estancias, mucha historia y otra visita para el recuerdo. No os aburro con explicaciones. Sólo deciros que está considerada la mayor fortaleza terrestre del mundo.


Os dejo un link del periódico ABC,  que puede serviros CLICK AQUÍ






Ese día hacía ya un poco más fresco y... Como el tiempo era bastante desapacible, decidimos volvernos directamente a casa.


Os dejo algunas fotos más de las estancias. Es inmenso y con mucho por visitar.




En esta ocasión fue un viaje muy tranquilo, a ritmo muy pausado... Posiblemente se podía visitar todo en menos tiempo, pero no quisimos dejar de disfrutar de la finca y del tiempo sin prisas.

En definitiva, un viaje inolvidable y muy cerca de casa.















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